Risoterapia, un juego para volver a ser niños

   Cuando una persona llega a adulta, tiende a olvidar que ha sido niño. No es que no recuerde que era pequeño, es que ha dejado de lado los sentimientos que tenía. De esta manera, se sustituye el placer por los objetivos, que son una fuente de estrés, lo que conlleva numerosas patologías, como por ejemplo las contracturas, el bruxismo, el dolor de cabeza y todo aquello que esté relacionado con la tensión muscular.

En la risoterapia se enseña al receptor a volver a divertirse, aunque más bien se podría considerar que se le recuerda cómo hacerlo. Así, en las sesiones, las cuales son casi siempre grupales, se realizan actividades de danza, expresión corporal, juego, etc., que ayudan a relajar el cuerpo y al olvidar las tensiones.

Muchos estudios demuestran que, a medida que crecemos, cada vez sonreímos menos, por lo que el objetivo principal de la risoterapia será volver a reconciliarnos con nuestro niño interior para poder volver a reír. Dentro de los fundamentos principales de la risoterapia está el volver a disfrutar. Los niños no buscan un objetivo ni un beneficio cuando juegan, solo buscar el placer de pasárselo bien, goza el instante simplemente, mientras que los adultos tienden a realizar acciones por lo que podamos conseguir con ellas, lo que produce tensión y, en el caso de no conseguirlas, frustración. También se enseña a volver a expresar. En la sociedad actual se tiende a reprimir todo tipo de pensamientos, algo extremadamente negativo. Esto no quiere decir que haya que decir todo lo que se nos pase por la cabeza o protestar por todo lo que no nos guste, simplemente hay que aprender cómo hay que expresarse en la situaciones que nos son contrarias.

También se da el caso de gente que tiene problemas, no sólo para expresar sus emociones en situaciones negativas, tampoco son capaces de mostrar el cariño o afecto que sienten hacia otros, y esto es igual de malo guardárselo. Todos los sentimientos tienen que tener su vía correcta de expresión.

Por último, hay que aprender a mantener un equilibrio entre pensamiento, deseos y acciones. Es muy común pensar una cosa, sentir otra y hacer una tercera, como por ejemplo en el siguiente caso. Tenemos un conocido al que queremos ponerles límites por que tiende a sobrepasarse, pero no lo hacemos, y una vez que se ha excedido nos disgustamos al respecto. Si bien no es un caso que todo el mundo pueda tener, sí que sirve para ilustrar lo que queremos decir. Si se tiene un sentimiento, lo correcto es actuar en consecuencia y con corrección para poder sentirse satisfecho.

Basándonos en estos pilares, buscamos la risa del receptor de la terapia para poder combatir el estrés diario, productor de adrenalinas, que poner el organismo en tensión. Pero la risa lo contrarresta con endorfinas que provocan un estado de relajación muscular que nos ayudará con nuestras patologías relacionadas.

Nuestros especialistas en risoterapia hacen de Crecer con PNL la mejor opción para ayudar a la gente que ha perdido a su niño interior y que no puede disfrutar de la vida como le gustaría.

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