El primer paso, Gestión Emocional

“Cuando digo controlar las emociones, quiero decir las emociones realmente estresantes e incapacitantes. Sentir emociones es lo que hace a nuestra vida rica”

Daniel Goleman.

   Somos seres emocionales, actuamos y determinamos nuestras decisiones por los aprendizajes basados en experiencias pasadas, negativas y positivas (por categorizarlas de alguna forma que amplíe nuestra comprensión). Somos orgullosos, y en algunos casos un poco pretenciosos, pero no por naturaleza, sino porque nos lo han inculcado.

Estamos tan acostumbrados a disfrazarnos para los demás, que al final nos disfrazamos para nosotros mismos

                Desde niños, nos sumimos en un mundo lleno de categorías y de presuposición de comportamiento, es decir;

  • Los niños no lloran
  • Los niños mayores no se comportan así
  •   Debes de ser más…
  • Tienes que ser menos…

Imponemos, y nos han impuesto un ideario de comportamiento que se adhiere al inconsciente, el cual se manifestará durante el resto de la vida en distintos contextos satisfaciendo esa idea “correcta”.

Independientemente de cómo, cuándo y qué tipo de ideario tenemos instalado en nuestra mente, lo cual realmente no importa, en un mundo globalizado en el que vivimos, donde se apuesta por la imagen de la persona y lo que puede aportar, por su valor, por la determinación, la capacidad de aplicar contenidos a través de una visión innovadora, así como la capacidad de respuesta al estrés y la presión laboral, social y por supuesto presión por la conciliación familiar… Es preciso que aprehendamos nuevas vías de reacción, de análisis, asimilación de información para aprovechar nuestros aprendizajes y todo lo que ello conlleva; fortalezas, debilidades, imaginación, capacidades…

¿Cómo? todo cambio no ocurre de un momento a otro, no existe una máquina de reprogramación que nos permita formatear e introducir nuevos datos.

Con un trabajo basado en el cumplimiento de pequeños objetivos a través de un viaje introspectivo “reconociendo” y “extrayendo”; habilidades innatas y aprendidas, fortalezas, capacidades… conectar con el SER, con el verdadero YO.

Cada uno, cada persona se ha visto envuelta en un proceso de desarrollo y crecimiento personal distinto a lo largo de su vida, cargado de tropiezos, de momentos, de aprendizajes… Pero por el contexto, nos han “obligado” que nos fijemos en lo que NO tenemos que hacer, en lo que se ha FALLADO, sin embargo, obvia en aquello en lo que hemos destacado, lo que hemos brillado… generando así estados emocionales que dudosamente permitirán una gestión emocional y aprendizaje experiencial.

Gestión Emocional, Inteligencia Emocional… han surgido de la necesidad de las personas para poder evolucionar. Continuamos pensando que tenemos que ser duros, obviar emociones, centrarnos en objetivos y eliminar cualquier resquicio de respuesta emocional.

Y esto es lo que te ofrezco, una estrategia para empezar a gestionar tus emociones…

  1. Reconoce la emoción que estás sintiendo
  2. Identifica su intención (protección, ser agresivo…etc)
  3. Busca e identifica cómo te gustaría sentirte
  4. Identifica la intención de esa nueva emoción que te gustaría sentir
  5. Visualízate sintiendo esa emoción y actuando en el contexto o situación
  6. Siente e identifica dónde y cómo es esa emoción
  7. Acepta esa nueva emoción y pídete permiso para escogerla

Con éstos sencillos pasos, podrás elegir cómo sentirte, centrándote en un estado emocional que te permita actuar en congruencia con tu intención y objetivo. Todos tenemos recursos intrínsecos en nuestra persona, tenemos experiencias pasadas llenas de aprendizajes, realmente nuestro inconsciente tiene la información necesaria para cambiar, pero, estamos programados de una forma específica que en ocasiones nos obliga a centrarnos en lo negativo, en el error, olvidándonos que hemos obtenido una aprendizaje muy valioso que nos ha desarrollado como personas, es decir, hemos agregado valor a nuestra persona.

¿Alguna vez has pensado en esto?

Cada vez que te equivocas, has crecido como persona, has agregado valor a tu ser, te conviertes en alguien más valioso.

Eres valioso, tienes algo que aportar, todos tenemos nuestra visión, nuestra misión, nuestros valores, y si actúas en congruencia con todo ello será el momento cuando encuentres el equilibrio en tu ser.

¿Estás preparad@ para empezar a gestionar tus emociones?

No olvidemos que las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin darnos cuenta

Vincent Van Gogh

Ricardo Robalino

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