La voz interior

   A veces escucho voces. Si, escucho voces, pero no son voces “de ultratumba”. Son voces molestas, a veces, esas voces se transforman hasta el punto que me ponen zancadillas en mi camino… Cuando esto ocurre siento que se hace más grande y que hace mucha fuerza sobre mí.

Intento echarla de mi vida, ponerle un bozal, intento ignorarla. Pero no se va, no se calla… sigue ahí. Me habla cuando estoy ocupado, cuando estoy haciendo cosas realmente interesantes… Incluso… hay veces que no me deja divertirme. Muchas veces siento que me frena en seco, las risas, las bromas… la inspiración desaparece.  Y, nuevamente,  vuelve  hacerse grande, me habla, me grita… impone su voz a la mía.

Sus argumentos parecen fundamentados, tiene razón, parece, que tiene mucha experiencia…  tengo la sensación de que no debo dejar de escucharla no debo dejarla escapar… me protege, me ayuda… “a su modo” pero lo hace.

Siempre la escucho, no puedo permitirme dejarla de lado, tampoco podría hacerlo, nadie me ha enseñado a hacerlo, además, ella me ha dicho que ella conoce todas las verdades, es como una adivina. No puedo olvidar que su experiencia es abismal, ella me puede enseñar… ella, me protege y me ayuda.

Siento que siempre hago las mismas cosas, tengo la convicción de que llevo mucho tiempo siguiendo un patrón de comportamiento, no me atrevo a decir que tengo una vida monótona, a veces hago algo que me divierte, pero sólo durante un corto espacio de tiempo, ella, no me permite más, porque sabe que algo puede ocurrir.

Hace tiempo que no me embarco en un proyecto, he comprendido que todo lo nuevo, lo desconocido es peligroso y oscuro, además, nunca he tenido suerte, bueno, a veces sí.  Pero eso no quiere decir que siempre la vaya a tener, por eso… mejor no voy a jugármela.

Tengo sueños, deseos… IMPOSIBLES, aquellos que cumplen sus sueños, son LOCOS, han tenido suerte, han tenido padrinos. Han tenido que sufrir, han tenido que llorar… Yo no quiero eso para mí, yo quiero ser feliz… Sí, yo sería feliz si cumpliera mis sueños, pero no a costa de sufrir y llorar.

¿Y si me sale mal? Seguro que algo sale mal y no he hecho más que perder el tiempo y seguramente dinero y amistades.

¿Valdría la pena? Yo creo que no, además, cada vez que se me pasa por la cabeza intentar cumplir mi sueño aparece nuevamente mi amigo, con su VOZ, gritándome, sujetándome, poseyendo mi cuerpo y mis pensamientos.

A veces, tengo la sensación que mi vida la maneja esa pequeña voz, esa voz que se ha convertido en un monstruo, en MI monstruo que me arrastra a  su mundo, a la oscuridad.

En CrecerConPNL encontrarás un equipo de profesionales enfocados a tomar consciencia de la voz interior, o, diálogo interno para realizar cambios en su discurso. Comprenderás que es posible llegar a acuerdos con ella, tendrás la capacidad de decidir sobre tus actos, tendrás la oportunidad de decidir sobre cuál será tu siguiente paso sin verte condicionado de forma negativa por tus experiencias pasadas.

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